lunes 27 de febrero de 2012

En el estómago de Dios (nombre propio de ese imaginario enorme, inventado y creado a imagen y semejanza de algun bípedo mortal creativo) estaban un par de trozos de comida, semi procesada y en camino a la descomposición. Pensé en el estomago de Dios, habrá de ser enorme, larguísimo y complicadísimo, puesto que, segun se dice, el es "altísimo", "omnipotente" y "señor de señores",y un tanto mas de características incrustadas en ese santo fantasma, semejantes calificativos solo me producen ilustraciones viscerales, un tanto macabras de cómo sería el estómago del "santo padre", de "el Señor", asi, como si no lo conocieran, el Señor, un señor, no cualquiera, sino El Señor, si tanta confianza, cercanía y amor hay, ¿por qué no lo llaman por su nombre? respuesta: porque es una falta de respeto, y acordaos de aquello de : "no tomarás el nombre de Dios en vano". Raro el señor éste, a quien pocos cuestionan, raro que aun siendo inexistente, enferme a tantos cerebros y arruine felicidades a costa de ganar un cielo que solo sirve para volar, no para vivir eternamente,acordaos hemanos que la inmortalidad es imposible. (De esas ruminiscencias -de rumen- que revolotean matutinamente)

domingo 25 de diciembre de 2011

sábado 24 de diciembre de 2011